Castellano. Carta abierta (3). Campaña
“Guaraní: lengua oficial del Mercosur”.
Guarani / avañe'ẽ. Kuatiañe'ẽ
oñemboty'ỹva (3). Ñemyerakuã “Guarani: Mercosur ñe'ẽteéramo”.
Português. Carta aberta (3).
Campanha
“Guarani: língua oficial do Mercosul”.
English. Open letter (3). “Guarani:
Official Mercosur language” campaign.
A todas las mujeres de América que hablan como
primera lengua una lengua autóctona de América.
A todas las mujeres de América que hablan como segunda (tercera, cuarta...)
lengua una lengua autóctona de América.
A todas las mujeres de América que viven y conviven con lenguas autóctonas
de América aunque no las hablen.
A LAS MUJERES DE AMÉRICA, A LAS MUJERES DEL MERCOSUR.
Por favor, manden su propia petición para que el guaraní sea lengua
oficial a todos los efectos del Mercosur a:
presidente@presidencia.gov.py
sugerencias@presidencia.gov.py
info@presidencia.gov.py
secretaria@mercosur.org.uy
ministra@mujer.gov.py
info@mujer.gov.py
inter@mujer.gov.py
inter2@mujer.gov.py
prensa@mujer.gov.py
cnm@cnm.gov.ar
spmulheres@spmulheres.gov.br
ouvidoria@spmulheres.gov.br
ministra@mides.gub.uy
subsecretaria@mides.gub.uy
cberamendi@mides.gub.uy
inamujer@inamujer.gov.ve
Carta abierta (3). Campaña: “Guaraní: lengua oficial del Mercosur”
A todas las mujeres del Paraguay.
A todas las mujeres del Mercosur.
A todas las mujeres de América.
A todas las mujeres de América que hablan como primera lengua una lengua
autóctona de América.
A todas las mujeres de América que hablan como segunda (tercera, cuarta...)
lengua una lengua autóctona de América.
A todas las mujeres de América que viven y conviven con lenguas autóctonas
de América aunque no las hablen.
A todas las mujeres.
Las mujeres paraguayas que hablamos guaraní pedimos justicia. La pedimos
para nosotras, la pedimos para nuestras familias, la pedimos para nuestros
hijos, la pedimos para nuestro país, la pedimos para las demás lenguas
autóctonas de América.
Pedimos justicia lingüística y justicia social. Tenemos derecho a ello.
Ya no vamos a callar más.
Queremos que el guaraní, lengua autóctona, mayoritaria, histórica y
oficial desde 1992 del Paraguay y hablada en Argentina, Brasil y Bolivia sea,
a todos los efectos y de forma plena, lengua oficial del Mercado Común del
Sur (Mercosur) al lado del castellano y del portugués. Tenemos derecho a
ello. Lo queremos.
Ya no vamos a aceptar más una situación de apartheid lingüístico, y
social, en nuestro propio país ni en las instituciones interamericanas donde
nuestro país está representado. Basta de aplicar el modelo lingüístico
colonial heredado –discriminatorio, vejatorio y segregador–. ¡Basta!.
América es el único continente del mundo –para vergüenza de todos y
como recordatorio vivo y permanente de las infamias pasadas y presentes
cometidas en nuestro suelo– donde ninguna lengua autóctona se ha convertido
en la lengua de normal funcionamiento de un estado. ¡Basta! Somos seres
humanos. Somos normales. Queremos que se nos reconozca normales. Queremos que
se nos reconozca en nuestra humanidad. Queremos ser lo que somos, sin
renunciar a nada. Sin renunciar a otras lenguas.
Como mujeres (muchas de nosotras) hemos sufrido en carne propia todas las
tragedias que ha padecido este continente. (Muchas de nosotras) hemos padecido
–y padecemos– el hambre, la pobreza, la exclusión, el machismo, la falta
de acceso a la cultura y a la información, la discriminación laboral, la
violencia de género, las dictaduras, las desapariciones, los secuestros, las
violaciones, la emigración al extranjero. Lo hemos padecido todo. Somos
hermanas de todas las mujeres del Mercosur porque su dolor es nuestro dolor,
su vida es nuestra vida. Pero nosotras, las mujeres de lengua guaraní,
además, hemos vivido –y vivimos– una discriminación adicional, secular,
atroz, injusta, cruel: hemos sido negadas en nuestra lengua y en nuestra
cultura. Quien no haya vivido nuestra experiencia no podrá entender la
magnitud de nuestra tragedia de forma justa y cabal, ni qué significa ésta
de intenso dolor y humillación.
Nosotras debemos decidir, en un contexto de desprecio y desvaloración de
nuestra lengua, si la transmitimos a nuestros hijos e hijas. Debemos decidir,
en un contexto de discriminación real y objetiva, de violencia simbólica y
económica, si dejamos de hablar nuestra lengua. Debemos decidir si
silenciamos a nuestras madres, a nuestras abuelas, a todo lo que somos y
heredamos de ellas, y vivir en el silencio y el olvido propio inducidos desde
fuera. Debemos decidir si nos negamos a nosotras mismas. Quienes, en el
Mercosur, sólo hablan castellano o portugués no pueden entender nuestro
dolor porque nadie les exige y les empuja a este bárbaro dilema. Basta de
mentiras sobre nuestra lengua. No queremos renunciar a nuestra lengua “para
dar más oportunidades a nuestros hijos e hijas”. Queremos que nuestra
lengua sea plenamente oficial en el Mercosur y en el Paraguay, y que las
oportunidades estén y sean en nuestra lengua como son y están en castellano
y en portugués. Nosotras, además, aprenderemos, como ya han hecho dos mil
millones de seres humanos, otras lenguas y tendremos oportunidades adicionales
con ellas, pero queremos vivir en nuestra lengua. Queremos.
Se nos ha negado nuestra lengua en la escuela, en la Administración, en
los medios de comunicación, en los libros, en las computadoras, en las
empresas. Se nos ha negado. Se nos ha silenciado. Se nos ha humillado
simplemente por ser lo que somos; algo que no escogimos, como no escoge nadie.
Se nos ha negado por ser. Y queremos ser. Ser lo que somos.
Estamos aquí, en estas palabras escritas en guaraní, en castellano, en
portugués y en inglés, para decir “¡BASTA!”. El apartheid lingüístico
y cultural que va de Alaska a la Tierra del Fuego y del que participa el
Mercosur y el Paraguay debe acabar. Nuestra lengua es igual de digna que el
castellano y el portugués. Ni más ni menos. Igual de digna. Queremos que
viva.
Queremos la plena oficialidad, real y efectiva, del guaraní en el Mercosur
y en el Paraguay porque entre 6 y 12 millones de ciudadanos del área de
influencia del Mercosur hablamos guaraní. Tenemos derecho a ello. Sin más
dilaciones.
Y entre todos –basándonos en la experiencia de la solidaridad entre
mujeres, la única herramienta que hemos tenido en este continente para
afrontar todas las tragedias que nos azotan y nos han azotado a lo largo de la
historia– buscaremos soluciones para las demás lenguas americanas cuya
demografía y/o historia particularmente atroz no permita pensar que puedan
convertirse en lenguas plenamente oficiales de las instituciones centrales
estatales.
No queremos –la rechazamos rotundamente– la demagogia hipócrita y
farisaica de las elites monolingües, de Alaska a la Tierra del Fuego, en
inglés, en francés, en castellano, en neerlandés o en portugués que nos
dicen que si no salvamos al mismo tiempo todas las lenguas autóctonas de
América mejor no salvemos ninguna. Que no salvemos el guaraní. Ya hemos
visto cómo piensan y cómo actúan estas elites. Hemos tenido siglos para
ello. No han querido ni quieren que ninguna lengua autóctona americana viva.
No lo han querido en el pasado y no han hecho nada poderoso, en el presente,
para que vivan. Pero queremos que vivan. Queremos que el guaraní viva.
Nosotras somos la mejor garantía, por nuestra experiencia de dolor y
sufrimiento, de que vamos a intentar encontrar soluciones adecuadas a cada
realidad lingüística; soluciones que no pasen por el exterminio, el
asesinato, el genocidio de personas y lenguas. Y vamos a trabajar para que las
nuevas tecnologías de la comunicación y la información nos ayuden en este
cometido.
Con esta carta abierta pedimos la solidaridad de todas las mujeres de
América en nuestro pedido de plena oficialidad del guaraní en el Mercosur y
en el Paraguay. Tenemos un dolor que no sana que dura siglos. Un dolor a
añadir a todos los dolores de todas las mujeres de América. Un dolor que
hace siglos que reclama justicia. La pedimos. Pedimos justicia.
De todas las mujeres del Paraguay.
De todas las mujeres del Mercosur.
De
todas las mujeres de América.
De todas las mujeres de América que hablan como
primera lengua una lengua autóctona de América.
De todas las mujeres de
América que hablan como segunda (tercera, cuarta...) lengua una lengua
autóctona de América.
De todas las mujeres de América que viven y conviven
con lenguas autóctonas de América aunque no las hablen.
De todas las mujeres.
Asunción, 31 de marzo de 2006.
Magiorina Balbuena y / ha / e / and Julia Franco
CONAMURI (Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras
Rurales e Indígenas) rérape.
conamuri@rieder.net.py
Teodora Verón y / ha / e / and Magdalena Fleytas
Mbo'ehára Ñemongu'e Jekupytyrâ (Movimiento de Educadores Jekupytyrâ)
rérape. jekupytyra@gmail.com
Miryam Estela Duarte Rojas y / ha / e / and Berta García
CMC - MCP (Coordinación de Mujeres Campesinas integrante del Movimiento
Campesino Paraguayo) rérape. www.okaraygua-paraguai.org;
info@okaraygua-paraguai.org, mcp@highway.com.py
Lilian Coronel Ávila y / ha / e / and Miguela C. Britos Salinas
Yvy Marâe'ỹ rérape.
yvymaraey.fundacion@gmail.com
Mayma kuña Amerikaygua iñe'ê
peteîha Amerika ñe'ê ypykue peteîvape.
Mayma kuña Amerikaygua oñe'êva Amérika ñe'ê ypykue iñe'ê mokôiháramo
(mbohapyháramo, irundyháramo...)-pe.
Mayma kuña Amerikayguápe, oiko ha oikovéva iñe'ê ypykue rekohápe,
noñe'êiramo jepe.
KUÑA AMERIKAYGUÁPE, KUÑA MERCOSUR (ÑEMBY ÑEMUHA)-GUÁPE
Pemondomína avei pene rembijeruretee guarani ha'e haĝua Ñemby Ñemuha
Ñe'ẽteete opa mba'erã ko'ápe:
presidente@presidencia.gov.py
sugerencias@presidencia.gov.py
info@presidencia.gov.py
secretaria@mercosur.org.uy
ministra@mujer.gov.py
info@mujer.gov.py
inter@mujer.gov.py
inter2@mujer.gov.py
prensa@mujer.gov.py
cnm@cnm.gov.ar
spmulheres@spmulheres.gov.br
ouvidoria@spmulheres.gov.br
ministra@mides.gub.uy
subsecretaria@mides.gub.uy
cberamendi@mides.gub.uy
inamujer@inamujer.gov.ve
Kuatiañe'ê (3). Mba'eaporã Ñemoherakuã “Guarani: Ñemby Ñemuhã
(Mercosur) ñe'êtee”
Mayma Kuña Paraguaiguápe.
Mayma kuña Mercosur-guápe.
Mayma kuña Amerikayguápe.
Mayma kuña Amerikaygua iñe'ê peteîha Amerika ñe'ê ypykue peteîvape.
Mayma kuña Amerikaygua oñe'êva Amérika ñe'ê ypykue iñe'ê mokôiháramo
(mbohapyháramo, irundyháramo)-pe.
Mayma kuña Amerikayguápe, oiko ha oikovéva iñe'ê ypykue rekohápe,
noñe'êiramo jepe.
Mayma Kuñáme.
Kuña Paraguái, roñe'êva guaraníme, rojerure tekojoja. Rojerure
tekojoja orejupe guarâ, rojerure ore rogayguápe guarâ, rojerure ore
membykuérape guarâ, rojerure ore retâme guarâ, rojerure tekojoja opa ambue
Amerika ñe'ê ypykuépe guarâ.
Rojerure ñe'ê rekojoja ha yvypóra rekojoja. Roime orederéchope.
Norokiririrîmo'âvéima.
Roipota guaranígui oiko Mercosur ñe'êtee opa mba'erâ castellano ha
portugués ykére, guarani ningo hína Paraguáipe ore ñe'ê'ypykue,
roipuruvéva ha 1992 guive ore retâ ñe'êtee, upéicha avei oñeñe'ê
Argentina, Brasil ha Bolivia-pe. Péva ore derécho, ore pojavereko. Roipota
oñemoañete.
Ndoroipotavéima oñemboyke avavépe mba'evére, ine'ê terâ tapicha
rekoaty rehe, ore retâme térâ oimeraê Amerika retânguéra atýpe oîhápe
Paraguái rekuái, Paraguái gobierno. Iporâmante ko ñe'ê reko ojeguerúva
colonia rekógui - oporomboykéva ha oporoapo'íva ¡Iporâmante, ha'evéma!
Amérikape añoite ko yvy ape ári ndorekóiva, ndohupíriva gueteri
iñe'ê ypykue peteîntejepe tetâ sâmbyhýpe iñe'êteéramo; péva
ñerotîrâ ha ñemyerakuâvai ojejapóva ñanderehe, ñandy yvy rehe, yma
guive âga peve mandu'apyrâ. ¡Iporâmante! Oréningo yvypóra. Oréningo
ndaoretavýi ha upéicha roipota rojechakuaa. Roipota ojehechakuaa ore
yvypóra rekoite. Roikose oretéramo, romboyke'ỹre, roheja'ỹre
mba'eve. Roheja'ỹre ambue ñe'ê.
Kuñaháicha (heta oreapytégui) roñandu ore kanguekuápe ko Amerika
remimbyasy. (heta oreapytépe rohasava'ekue –ha rohasáva gueteri–
ñembyahýi, mboriahu, ñemboyke, machismo, ndaikatúi roñemoarandu ha
roñemomarandu, roñemboyke ore mba'apohápe, rohasa hetaichagua violencia,
mbarete, ñemokañy, ñerokañy, rairô, ore retâgui rosê ñakârapu'â
rekávo ha hetave mba'e. Rohasapa â mba'e. Oréningo ojoyke'y opa kuña
Mercosurgua ndive; ore rekoasa ojojogua rupi, hemimbyasy ore remimbyasy,
hekove ore rekove. Katu ore kuña roñe'êva guarani, rohasave ambue
ñemboyke, areguive, hekojoja'ỹva, iñarôva, iñañáva, ijeróva:
roñemokirirî ore ñe'ê ha ore rembikuaa arandúpe. Ndohasáiva ore
remimbyasy ndoikuaapamo'âi ore jesahasa asyeta ha ndoikuaái avei ore mba'asy
ha ñemomirî.
Ore ro'eva'erâ, ore ñe'ê ro'yrô ha ñemomichî pa'ûme, rombohasátapa
ore membýpe, térâpa nahánirî. Ñemboyke añetegua ha mbarete ñaña
pa'ûme, ore ro'eva'erâ roñe'êtapa terâpa noroñe'êmo'âvéimapa ore
ñe'ême. Ore ro'eva'erâ romokirirîtapa ore sy, ore jarýipe, terâpa
nahánirî, romokirirîpa pe ore reko roguerúva chuguikuéra térâpa
nahánirî, roikótapa kirirîme ha roñembyesaráitapa orejehegui
roñemyañañáháicha térâpa nahániri. Mercosur-pe oñe'êva castellano
térâ portugués añónte ndaikatúi oñandúvo ore mba'embyasy, ndojejopýi
rupi oñemopy'apeteî haguâ â mba'eguasuetére. Iporâmante japu oîva ore
ñe'êre. Ndorohejaséi ore ñe'ê aipo ore membykuéra ijave haguâ,
iñoportunidave haguâ, ko Paraguái ha Ñemby Ñemuha (Mercosur) rekohápe.
Roipota ore ñe'êigui oiko Ñemby Ñemuha (Mercosur) ha Paraguái ñe'êtee
añetehápe, roipota aguyjereko ore ñe'ême, oîháicha castellano ha
portugués-pe. Upéicha avei ore roikuaapyhýta ambue ñe'ê ojapomaháicha
hetaiterei tapicha ko yvytuichakue ha ipype oreagujerekóne avei, katu
roikovese ore ñe'ême. Upéva roipota.
Aministración-pe, tekuáipe, Momaranduhápe, kuatiápe, computadora-pe,
mba'apohápe ore ñe'ê oñembotove. Oréve orembotove. Roñemokirirî.
Roñemboyke ore rekoambuéguinte, péva ore ndoroiporavói ndoiporavoiháicha
avave. Roñembotove ore kuñahaguére térâ guarani ñe'êngára haguére. Ha
ore orese. Oreháicha.
Péina, ko'ápe roime ko'â ñe'ê oñembokuatiáva guarani, castellano,
portugués ha inglés-pe ro'e haguâ ¡HA'EVÉMA! ¡IPORÂMANTE! Ñe'ê ha
avareko ñemboyke ojepysóva Alaska guive Tierra del Fuego peve, oîhápe
Ñemby Ñemuha (Mercosur) ha Paraguái opava'erâ. Oreñe'ê hekoaje
portugués ha castellano-ichaite, Ndatuichavéi ha namichîvéi. Hekoaje
peteîcha. Roipota oikove
Roipota guarani oiko Ñemby Ñemuha (Mercosur) ha Paraguái ñeêtee
añetehápe, roime amo 6 ha 12 sua rupi ko yvy pehême roñe'êva guaraníme.
Upéva ore pojavereko, upéva ore derécho ha roipota oñemboaje
ko'âgaitéma.
Ha oñondivepa rohekáne tape ambue ñe'ê ypykue Amerikayguápe guarâ
sa'ivégui iñe'êngára térâ hekoasa asykuégui ndaikatúiva oiko chugui
tetâ ñe'êtee –rojapoháicha voínte kuñanguéra Amerikaygua jekupyty ha
teko ñomoirûme– rombohovake haguâ opa mba'evai ojehúva oréve yma guive
ha ore rekoasakue aja pukukue.
Norohendusevéima ñe'êrei ha japu oúva mburuvicha ha poguasukuéra
iñe'ê peteîmívagui Alaska guive Tierra del Fuego peve taha'e inglés-pe,
francés-pe, castellano-pe, neerlandés-pe, térâ portugués-pe –ha
rojeapysambotyvoi chupe– he'ívo hikuái nañaipysyrô jojapáiramo,
ndajasalva jojapáiramo opa ñe'ê ypykue Amerikaygua iporâvénte
nañaipysyrôi avavépe, ni peteîme. He'ívo anínte ñaipysyrô
avañe'ê/guarani. Rohecháma mba'éichapa oñamindu'u ha omba'e'apo umichagua
tapicha. Heta ro'yasáma rohasa rohecha haguâ. Ndoipotái hikuái -yma ha
âga peve- oikove ni peteî Amerika ñe'ê ypykue. Ndoipotaiva'ekue yma ha
ko'âga ndojapói mba'eveguasu omoingove haguâ chupekuéra. Katu ore roipota
oikove. Roipota guarani oikove. Orehína umi jeroviaha opytáva, ore
rekoasykue ha ore remimbyasýre, roheka haguâ tape iporâvéva rojora haguâ
mayma ñe'ê rekoasy hekoite ha hendaitépe, tape ndohasamo'âiva araka'eve
ava ha ñe'ê jejuka, jejuka vai ha teko'óre. Ha pevarâ romba'apo kyre'ỹvéta
rojuhu haguâ pytyvô opa mba'e pyahu marandu ha momarandu reheguápe.
Ko kuatiañe'ê oñemboty'ỹvape, romyasâiségui irundy yvytúre ore
remiandu, rojerure mayma kuña Amerikaygua pytyvô joaju, Guaranígui oiko
haguâ añetehápe Ñemby Ñemuha (Mercosur) ha Paraguái ñe'êtee. Ore
py'arasy, ore
rekoasy ndokuerái ymaite guive. Peteî mba'asyve kuña Amerikayguápe. Peteî
mba'asy are guivéma osapukáiva ojerurévo tekojoja. Ore rojerure. Rojerure
tekojoja.
Mayma Kuña Paraguaiguágui.
Mayma kuña Mercosur-guágui.
Mayma kuña Amerikayguágui.
Mayma kuña Amerikaygua oñe'êva Amérika ñe'ê ypykue iñe'ê
peteîháramogui.
Mayma kuña Amerikaygua oñe'êva iñe'ê ypykue iñe'ê mokôiháramo
(mbohapyháramo, irundyháramo)gui.
Mayma kuña Amerikaygua oiko ha oikovéva iñe'ê ypykue rekohápegui,
noñe'êiramo jepe.
Mayma Kuñágui.
Paraguay, 31 jasyapy 2006me.
Magiorina Balbuena y / ha / e / and Julia Franco
CONAMURI (Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras
Rurales e Indígenas) rérape.
conamuri@rieder.net.py
Teodora Verón y / ha / e / and Magdalena Fleytas
Mbo'ehára Ñemongu'e Jekupytyrâ (Movimiento de Educadores Jekupytyrâ)
rérape. jekupytyra@gmail.com
Miryam Estela Duarte Rojas y / ha / e / and Berta García
CMC - MCP (Coordinación de Mujeres Campesinas integrante del Movimiento
Campesino Paraguayo) rérape. www.okaraygua-paraguai.org;
info@okaraygua-paraguai.org, mcp@highway.com.py
Lilian Coronel Ávila y / ha / e / and Miguela C. Britos Salinas
Yvy Marâe'ỹ rérape.
yvymaraey.fundacion@gmail.com
A todas as mulheres da América que falam como
primeira língua uma língua autóctone da América.
A todas as mulheres da América que falam como segunda (terceira, quarta...)
língua uma língua autóctone da América.
A todas as mulheres da América que vivem e convivem com línguas autóctones
da América ainda que não as falem.
ÀS MULHERES DA AMÉRICA, ÀS MULHERES DO MERCOSUL.
Por favor, mandem sua própria petição para que o guarani seja língua
oficial para todos os efeitos do Mercosul a:
presidente@presidencia.gov.py
sugerencias@presidencia.gov.py
info@presidencia.gov.py
secretaria@mercosur.org.uy
ministra@mujer.gov.py
info@mujer.gov.py
inter@mujer.gov.py
inter2@mujer.gov.py
prensa@mujer.gov.py
cnm@cnm.gov.ar
spmulheres@spmulheres.gov.br
ouvidoria@spmulheres.gov.br
ministra@mides.gub.uy
subsecretaria@mides.gub.uy
cberamendi@mides.gub.uy
inamujer@inamujer.gov.ve
Carta aberta (3). Campanha: «Guarani: língua oficial do Mercosul»
A todas as mulheres do Paraguai A todas as mulheres do Mercosul A todas as
mulheres da América A todas as mulheres da América que falam como primeira
língua uma língua autóctone da América. A todas as mulheres da América
que falam como segunda (terceira, quarta...) língua uma língua autóctone da
América. A todas as mulheres da América que vivem e convivem com línguas
autóctones da América ainda que não as falem. A todas as mulheres.
Todas as mulheres paraguaias que falamos guarani pedimos justiça. Pedimos
justiça para nós, para nossas famílias, para nossos filhos, para nosso
pais, e pedimos justiça para as outras línguas autóctones da América.
Pedimos justiça linguística e justiça social. Temos direito a ela. Já
não nos calaremos mais.
Queremos que o guarani, língua autóctone, majoritária, histórica e
oficial, desde 1992, do Paraguai e falada na Argentina, no Brasil e na
Bolívia seja, para todos os efeitos e de forma plena, língua oficial do
Mercado Comum do Sul (Mercosul) ao lado do castelhano e do português. Temos
esse direito e o exigimos.
Já não vamos aceitar mais uma situação de apartheid linguístico, e
social, em nosso próprio país nem nas instituições interamericanas onde
nosso país está representado. Basta de aplicar o modelo linguístico
colonial herdado –discriminatório, vexatório e segregativo–. Basta!
A América é o único continente do mundo –para vergonha de todos e como
recordação viva e permanente das infâmias passadas e presentes cometidas em
nosso solo– onde nenhuma língua autóctone se converteu em língua de
funcionamento normal de um Estado. Basta! Somos seres humanos. Somos normais.
Queremos ser reconhecidos como normais. Queremos ser reconhecidos em nossa
humanidade. Queremos ser o que somos, sem renunciar a nada. Sem renunciar a
outras línguas.
Como mulheres (muitas de nós) sofremos na própria carne todas as
tragédias que padeceu este continente. (Muitas de nós) padecemos –e
continuamos padecendo– a fome, a pobreza, a exclusão, o machismo, a falta
de acesso à cultura e à informação, a discriminação no trabalho, a
violência de gênero, as ditaduras, as desaparições, os sequestros, as
violações, a emigração ao estrangeiro. Padecemos tudo isso. Somos irmãs
de todas as mulheres do Mercosul, porque a sua dor é a nossa dor, sua vida é
a nossa vida. No entanto, nós, as mulheres de língua guarani, além disso,
vivemos –e continuamos vivendo– uma discriminação adicional, secular,
atroz, injusta, cruel: fomos negadas em nossa língua e em nossa cultura. Quem
não tenha vivido a nossa experiência não poderá entender a magnitude da
nossa tragédia de maneira justa e cabal, nem o que ela significa em termos de
dor e humilhação.
Nós devemos decidir, num contexto de desprezo e desvalorização da nossa
língua, se a transmitimos aos nossos filhos e filhas. Devemos decidir, num
contexto de discriminação real e objetiva, de violência simbólica e
econômica, se deixamos de falar nossa língua. Devemos decidir se silenciamos
nossas mães, nossas avós, tudo o que somos e herdamos delas, e vivemos em
silêncio e no esquecimento próprio impostos desde fora. Devemos decidir se
nos negamos nós mesmas. Quem, no Mercosul, fala somente castelhano ou
português não pode entender a nossa dor porque ninguém o exige e assim,
somos empurrados a este bárbaro dilema. Basta de mentiras sobre nossa
língua. Não queremos renunciar à nossa língua «para dar mais
oportunidades a nossos filhos e filhas». Queremos que nossa língua seja
plenamente oficial no Mercosul e no Paraguai, e que as oportunidades estejam e
sejam em nossa língua. Como são e estão em castelhano e em português.
Nós, além disso, aprenderemos, como já fizeram dois milhões de seres
humanos, outras línguas e teremos oportunidades adicionais com elas, mas
queremos viver em nossa língua. Isso é o que queremos.
Nos foi negada nossa língua na escola, na Administração, nos meios de
comunicação, nos livros, nos computadores, nas empresas. Nos foi negada.
Silenciaram-nos. Humilharam-nos simplesmente por sermos o que somos; algo que
não escolhemos, como não o escolhe ninguém. Negaram-nos por sermos assim. E
queremos ser. Ser o que somos.
Estamos aqui, nestas palavras escritas em guarani, em castelhano, em
português e em inglês, para dizer «BASTA!». O apartheid linguístico e
cultural que vai do Alasca à Terra do Fogo e do qual participa o Mercosul e o
Paraguai deve acabar. Nossa língua é tão digna quanto o castelhano e o
português. Nem mais nem menos. Tão digna quanto. Queremos que ela viva.
Queremos a oficialidade plena, real e efetiva do guarani no Mercosul e no
Paraguai, porque entre 6 e 12 milhões de cidadãos da área de influência do
Mercosul falamos guarani. Temos esse direito. Sem mais prorrogações.
E entre todos –com base na experiência da solidariedade entre mulheres,
a única ferramenta que tivemos neste continente para enfrentar todas as
tragédias que nos atingiram e nos afetam ao longo da história–
procuraremos soluções para as outras línguas americanas cuja demografia
e/ou história particularmente atroz não lhes permita ver-se como possíveis
línguas plenamente oficiais das instituições centrais estatais.
Não queremos –rejeitamos rotundamente– a demagogia hipócrita e
farisaica das elites monolíngües do Alasca a Terra do Fogo, em inglês, em
francês, em castelhano, em neerlandês ou em português que nos dizem que se
não salvamos, ao mesmo tempo, todas as línguas autóctones da América, não
salvaremos nenhuma. Não salvaremos o guarani. Já vimos como pensam e como
atuam essas elites. Tivemos séculos para isso. Não quiseram e não querem
que nenhuma língua autóctone americana viva. Não quiseram no passado e não
fazem nada importante, no presente, para que essas línguas sobrevivam. Mas
nós queremos que vivam. Queremos que o guarani viva. Nós somos a melhor
garantia, pela nossa experiência de dor e sofrimento, de que vamos tentar
encontrar soluções adequadas para cada realidade linguística; soluções
que não passem pelo extermínio, o assassinato, o genocídio de pessoas e
línguas. E vamos trabalhar para que as novas tecnologias da comunicação e a
informação nos ajudem neste esforço.
Com esta carta aberta pedimos a solidariedade de todas as mulheres da
América para o nosso pedido de plena oficialidade do guarani no Mercosul e no
Paraguai. Sofremos uma dor que não sana e dura séculos. Uma dor a mais entre
tantas dores das mulheres da América. Uma dor que, há séculos, reclama
justiça. Nós a pedimos. Pedimos justiça.
De todas as mulheres do Paraguai.
De todas as mulheres do Mercosul.
De todas as mulheres da América.
De todas as mulheres da América que falam como primeira língua, uma língua
autóctone da América.
De todas as mulheres da América que falam como segunda (terceira, quarta...)
língua, uma língua autóctone da América.
De todas as mulheres da América que vivem e convivem com línguas autóctones
da América ainda que não as falem.
De todas as mulheres.
Assunção, 31 de março de 2006.
Magiorina Balbuena y / ha / e / and Julia Franco
CONAMURI (Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras
Rurales e Indígenas) rérape.
conamuri@rieder.net.py
Teodora Verón y / ha / e / and Magdalena Fleytas
Mbo'ehára Ñemongu'e Jekupytyrâ (Movimiento de Educadores Jekupytyrâ)
rérape. jekupytyra@gmail.com
Miryam Estela Duarte Rojas y / ha / e / and Berta García
CMC - MCP (Coordinación de Mujeres Campesinas integrante del Movimiento
Campesino Paraguayo) rérape. www.okaraygua-paraguai.org;
info@okaraygua-paraguai.org, mcp@highway.com.py
Lilian Coronel Ávila y / ha / e / and Miguela C. Britos Salinas
Yvy Marâe'ỹ rérape.
yvymaraey.fundacion@gmail.com
To all women of America who speak as their
first language an indigenous language of the Americas.
To all women of America who speak as a second (third, fourth…) language an
indigenous language of the Americas.
To all women of America who live and live with indigenous languages of the
Americas although they do not speak them.
TO THE WOMEN OF AMERICA, TO THE WOMEN OF MERCOSUR.
Please send your own petition requesting that Guaraní be made an official
language for all purposes of Mercosur to:
presidente@presidencia.gov.py
sugerencias@presidencia.gov.py
info@presidencia.gov.py
secretaria@mercosur.org.uy
ministra@mujer.gov.py
info@mujer.gov.py
inter@mujer.gov.py
inter2@mujer.gov.py
prensa@mujer.gov.py
cnm@cnm.gov.ar
spmulheres@spmulheres.gov.br
ouvidoria@spmulheres.gov.br
ministra@mides.gub.uy
subsecretaria@mides.gub.uy
cberamendi@mides.gub.uy
inamujer@inamujer.gov.ve
Open Letter (3). “Guaraní: official language of Mercosur” campaign
To all women of Paraguay.
To all women of Mercosur.
To all women of America.
To all women of America who speak as their first language an indigenous
language of the Americas.
To all women of America who speak as a second (third, fourth…) language an
indigenous language of the Americas.
To all women of America who live and live with indigenous languages of the
Americas although they do not speak them.
To all women.
We Paraguayan women who speak Guaraní ask for justice. We ask it for
ourselves, we ask it for our families, we ask it for our country, we ask it
for all the other indigenous languages of the Americas.
We ask for linguistic justice and social justice. We have a right to it. We
will no longer be silent.
We want Guaraní –indigenous, majoritarian, historic and official
language of Paraguay since 1992, and spoken in Argentina, Brazil, and Bolivia–
to be in all respects a fully official language of the Mercado Común del Sur
(Mercosur), alongside Spanish and Portuguese. We have a right to this. We want
it.
We will no longer accept a situation of linguistic and social apartheid in
our own country nor in the the inter-American institutions where our country
is represented. Enough of applying the inherited colonial linguistic model –discriminatory,
insulting and segregationist–. Enough!
America is the only continent in the world –to the shame of all and as
living and permanent reminder of the past and present imfamies committed on
our soil– where no indigenous language has been converted into the normal
functioning language of a state. Enough! We are human beings. We are normal.
We want to be recognized as normal. We want to be recogniaed in our humanity.
We want to be who we are, renouncing nothing. Wthout renouncing other
languages.
As women, we (many of us) have suffered by our own flesh all the tragedies
that this continent has endured. Many of us have endured –and still endure–
hunger, poverty, exclusion, machismo, lack of access to culture and to
information, work discrimination, sexual violence, dictatorships,
disappearances, kidnappings, rapes, emigration to other countries. We have
endured it all. We are sisters of all women of Mercosur because their pain is
our pain, their life is our life. But further, we Guaraní-speaking women have
lived –and still live– an additional age-old, atrocious, injust, cruel
discrimination: we have been denied our language and our culture. Those who
have not lived our experience will not be able to fully and justly understand
the magnitude of our tragedy, nor what this intense humiliation and sadness
means.
We must decide, in a context of disdain and devaluation of our language, if
we will pass it on to our sons and daughters. We must decide, in a context of
real and objective discrimination, of symbolic and economic violence, if we
will abandon speaking our language. We must decide if we will silence our
mothers, our grandmothers, all that we are and have inherited from them, and
live in silence and our own oblivion imposed from outside. We must decide if
we will deny ourselves to our own selves. Thos who in the Mercosur, speaking
only Spanish or Portuguese can not understand our pain because no one has
demanded of them nor pushed them to this barbarous dillemma. Enough of lies
about our language. We do not want to renounce our language “in order to
give our sons and daughters more opportunities”. We want our language to be
completely official in Mercosur and in Paraguay, and that opportunities are
and should be in our language, just as they are and should be in Spanish and
Portuguese. Further, we will learn, just as two billion human beings have
done, other languages and we will spread additional opportunities with them,
but we will live in our own language. We want this.
We have been denied our language in school, in the Administration, in
communications media, in books, in compuuters, in the press. We have been
denied. We have been silenced. We have been humiliated simply for being who we
are; something we did not choose, that no one chooses. We have been denied by
being. And we want to be: to be who we are.
We are here, in these words written in Guaraní, in Spanish, in Portuguese,
in English, to say “ENOUGH!” The linguistic and cultural apartheid that
extends from Alaska to Tierra del Fuego, and in which Mercosur and Paraguay
participate, must end. Our language is equal in worth to Spanish and
Portuguese, no more nor less. Equal in worth. We want it to live.
We want full official status of Guaraní in all respects, in a lasting and
effective way, in Mercosur and in Paraguay because between six and twelve
million of us citizens in the influence area of Mercosur speak Guaraní. We
have a right to it. Without delay.
And among all of us –based on the experience of the solidarity among
women, the only inheritance that we have had on this continent to face all the
tragedies that lash us and have lashed us throughout history– we seek
solutions for the other indigenous American languages whose demography and/or
particularly atrocious history does not permit them to think they can convert
themselves into fully official languages of the the central instituions of the
state.
We do not want –we roundly condemn it– hypocritical and pharisaic
demogoguery from the monolinguistic élites, from Alaska to Tierra del Fuego,
in English, in French, in Spanish, in Dutch, or in Portuguese who tell us that
if we don’t save all the indigenous languages of America at the same time,
we will save none of them. That we will not save Guaraní. We have already
seen how these élites think and act. We have had centuries of this. They have
not wanted nor do they want any indigenous language to live. They have not
wanted it in the past and they have not done anything effective in the present
that they might live. But we want them to live. We want Guaraní to live. We
are the best guarantee, through our experience of pain and suffering, that we
are going to have the intention of finding appropriate solutions for each
linguistic reality; solutions that will not occur by extermination,
assassination, or genocide of people or languages. And we are going to work so
that new communication and information technologies will help us in this
commitment.
With this open letter we ask for the solidarity of all women of America in
our petition for full official status of Guarani in Mercosur and in Paraguay.
We have a pain which does not heal, which has lasted centuries. A pain to add
to all the pains of all the women of America. A pain for centuries which
demands justice. We ask for this. We ask for justice.
From all women of Paraguay.
From all women of Mercosur.
From all women of America.
From all women of America who speak as their first language an indigenous
language of the Americas.
From all women of America who speak as a second (third, fourth…) language an
indigenous language of the Americas.
From all women of America who live and live with indigenous languages of the
Americas although they do not speak them.
From all women.
Asuncion, March 31, 2006.
Magiorina Balbuena y / ha / e / and Julia Franco
CONAMURI (Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras
Rurales e Indígenas) rérape.
conamuri@rieder.net.py
Teodora Verón y / ha / e / and Magdalena Fleytas
Mbo'ehára Ñemongu'e Jekupytyrâ (Movimiento de Educadores Jekupytyrâ)
rérape. jekupytyra@gmail.com
Miryam Estela Duarte Rojas y / ha / e / and Berta García
CMC - MCP (Coordinación de Mujeres Campesinas integrante del Movimiento
Campesino Paraguayo) rérape. www.okaraygua-paraguai.org;
info@okaraygua-paraguai.org, mcp@highway.com.py
Lilian Coronel Ávila y / ha / e / and Miguela C. Britos Salinas
Yvy Marâe'ỹ rérape.
yvymaraey.fundacion@gmail.com
|