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Aspectos para las mismas sociedades. La presencia creciente de paraguayos en
Barcelona (y en Cataluña y en España).
Será interesante ver como "se aclimatan lingüísticamente" los
paraguayos a la realidad lingüística catalana. (Y como se "aclimatan
lingüísticamente" los brasileños y todos los extranjeros a Paraguái).
Será interesante ver qué, cómo y cuándo los paraguayos establecidos en
Cataluña "exportan" actitudes lingüísticas hacia el guaraní en Paraguái.
¿Tendrá algún efecto sobre sus actitudes hacia el guaraní la experiencia /
la vivencia catalana?.
Debajo, una nueva topología sobre los usos del catalán y el castellano en
Cataluña. Interesante. Pueden ver y analizar los datos desde muchos puntos de
vista. Sólo me gustaría destacar uno: la gente de más de 45 años que
básicamente sólo habla castellano llegó a Cataluña procedente de las
comunidades autónomas españolas de lengua castellana durante el franquismo
(1939-1975) cuando ni la escuela, ni los medios de comunicación, ni la vida
económica ni la administración podían funcionar en catalán. Este hecho
imposibilitó influir sobre sus actitudes y habilidades lingüísticas hacia /
en catalán. ¿Están seguros que ustedes están haciendo hoy todo lo que
deberían hacer con los brasileños, y demás extranjeros, para que aprendan
guaraní? Lo que hoy hagan mal para el guaraní, tendrá repercusiones durante
décadas.
Poañua.
Joan Moles
paraguai-paraguay@telefonica.net
Perfil en función del uso del catalán
| Grupo |
Cómo se expresan |
Porc. |
Edad |
Origen familiar mayoritario |
| Distantes |
No usan nunca el catalán |
23 % |
Más de 45 años |
Nacidos fuera de Cataluña, residentes en zonas urbanas |
| Ocasionales |
Usan el castellano de forma mayoritaria |
10 % |
Menos de 44 años |
Nacidos fuera de Cataluña, o hijos de emigrantes |
| Alternadores |
Alternan las dos lenguas según el contexto |
20 % |
Menos de 44 años |
Nacidos en Cataluña con lengua familiar castellana |
| Habituales |
Utilizan mayoritariamente el catalán |
24 % |
Todas las edades |
Hijos de al menos un catalán, con el catalán o el castellano como
lengua familiar |
| Mantenedores |
Uso único, o prácticamente, del catalán |
23 % |
Más de 45 años |
Nacidos en Cataluña y residentes fuera del área metropolitana |
Bolivianos y paraguayos son los extranjeros que más aumentan
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=5&idioma=CAS&idnoticia_PK=276636...
La población foránea se ha multiplicado por 10 en la última década
P. C., Barcelona
Sólo 1.104 paraguayos viven en Barcelona, según el padrón municipal del
2005. Lo sorprendente es que 704 de ellos llegaron sólo en el último año.
Los paraguayos son los que más han aumentado proporcionalmente en la ciudad:
176%. La lista de extranjeros en auge está seguida por los bolivianos, que
crecieron un 72,8%.
Los bolivianos forman, precisamente, el colectivo extranjero que más ha
crecido en números absolutos. El 2005 eran ya 8.314, tras sumar 3.504
compatriotas en un año y convertirse en la novena nacionalidad más presente
en Barcelona. El número uno, no obstante, sigue siendo para los ecuatorianos:
31.828 viven en la ciudad y, aunque durante el 2004 bajaron un 3,4%, son el
colectivo inmigrante predominante en la mayoría de los distritos de la
ciudad: sólo son desbancados de las tres primeras posiciones en Ciutat Vella
(por paquistanís, marroquís y filipinos), Les Corts (franceses, italianos y
colombianos) y Sarrià-Sant Gervasi (franceses, italianos y argentinos).
En números absolutos, siguen los peruanos (15.037), marroquís (14.508),
colombianos (13.935) y argentinos (12.439). Los chinos, octavos, aumentaron el
32,4%. Desde 1995 la población extranjera en Barcelona se ha multiplicado por
10 hasta alcanzar los 230.942 habitantes (el 14,6% de la población). Por
continentes, América encabeza el boom migratorio, con 120.197 personas,
frente a los 10.213 de 1996. Los asiáticos se han multiplicado por siete
(36.810), los europeos (52.835) por seis, y los africanos por cinco.
Más allá del bilingüismo
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=5&idioma=CAS&idnoticia_PK=276686...
- Un estudio del IEC señala que en Catalunya no hay comunidades
lingüísticas cerradas y define cinco grupos según el nivel de uso del
catalán
- Las perspectivas de la lengua son favorables pero frágiles
Ernest Alós, Barcelona
Ni bilingüismo, ni catalanohablantes, ni castellanohablantes. Ni lengua
materna, ni lengua propia. Todas estas categorías, que se han usado para
definir el uso del catalán y el castellano en Catalunya, son insuficientes
para definir una situación de conviviencia lingüística compleja y variada.
Un grupo de lingüistas vinculados al la red Cruscat (Conocimientos,
representaciones y usos del catalán) del Institut d'Estudis Catalans acaban
de publicar un análisis a fondo de la estadística sobre el uso del catalán
que se realizó en el año 2003. En él intentan definir de nuevo la realidad
lingüística, con tendencias favorables al uso del catalán e incertidumbre
sobre la posibilidad de que éstas sigan en el futuro.
A >> El conocimiento sigue aumentando
En el año 2004, la Generalitat hizo públicos los resultados de la
encuesta sociolingüística más amplia realizada hasta el momento, con una
muestra de 7.300 ciudadanos. Los datos confirmaban el avance del conocimiento
del catalán en relación con los censos de 1996 y el año 2001, aunque las
respuestas pueden recoger una sobrevaloración de las capacidades
lingüísticas: un 97,4% de los encuestados declaraban entender el catalán,
un 90,5%, leerlo y un 84,7%, hablarlo.
B >> El 11% de cambio de usos lingüísticos
Aunque aumente el conocimiento, no se ha producido la sustitución
lingüística masiva que algunos fijaron como objetivo del proceso de
normalización: la lengua con la que se identifican el 84% de los catalanes es
la misma que utilizaron inicialmente en su familia. El 43,8% de los catalanes
pueden ser definidos como homolingües castellanos (es su lengua inicial, y
también la de identidad) y el 40,4% como homolingües catalanes. Sólo el
4,6% señala que sus lenguas de identidad son ambas. Las personas que han
experimentado un cambio lingüístico, los mutantes, son los menos. El 1,6% de
los catalanes tuvieron como lengua inicial el catalán, pero ahora se
identifican con el castellano. El 9,6% son mutantes hacia el catalán. Una
cifra que desmiente tanto el catastrofismo sobre el futuro del catalán como
los augurios de la desaparición del castellano. La transmisión familiar
sigue funcionando a favor del catalán. Sin necesidad de encuestas, sólo es
necesario pensar en cuántos abuelos hablan en castellano a sus hijos y en
catalán a sus nietos, y al revés. ¿Por qué? "La hipótesis es que
para vivir en Catalunya tiene más practicidad el castellano, pero que no es
cierto que no necesites el catalán para nada", señala Francesc Xavier
Vila, coordinador de la red Cruscat y coautor del estudio con Joaquim Torres,
Albert Fabà, Vanessa Bretxa y Miquel Àngel Pradilla. Es decir, resulta aún
más práctico conocer las dos lenguas que sólo una.
C >> Lenguas alternas, según el interlocutor
El mapa lingüístico de la sociedad catalana es mucho más complejo que la
simple distinción entre catalanohablantes y castellanohablantes. Y recurrir
al concepto del bilingüismo tampoco lo aclara todo. "Cuando alguien que
dice que quiere vivir sólo en castellano y que no quiere aprender el
catalán, asegura que está defendiendo el bilingüismo, entonces es mejor que
aparquemos esta palabra", sentencia Vila. Aunque la identidad
lingüística parezca señalar una división en dos comunidades estancas (el
84% de homolingües), la realidad es otra, y en la relación cotidiana prima
la adaptación a la lengua del interlocutor. Los autores del estudio han
definido cinco grupos en relación con el uso del catalán. Los distantes (el
23%), los ocasionales (10%), los alternadores (20%), los habituales (24%) y
los mantenedores (23%). Alejados y mantenedores, que usan exclusivamente, o
casi, el castellano o el catalán, son los grupos más envejecidos.
Simplificando, sus hijos se convierten en ocasionales o alternadores (en el
primer caso) o en habituales (en el segundo). "Es un movimiento positivo
para la supervivencia del catalán. Pero, al mismo tiempo, si a la mayoría
tanto le importase utilizar una u otra lengua, la presión llevaría hacia el
uso del castellano. El peligro es la desaparición de los mantenedores, porque
su presencia es lo que hace que los ocasionales tengan ocasión de usar el
catalán", advierte Vila.
D >> Inquietud por los jóvenes de 15 a 30 años
Según Francesc Xavier Vila, los datos de uso del catalán en la
generación de los 15 a los 30 años son "contradictorios". Por un
lado, estos jóvenes han crecido en un sistema educativo "que ha
conseguido la bilingüización efectiva de los niños: es el que mejor lo ha
logrado en Europa". Por otro, la teórica inmersión lingüística no ha
funcionado en un 20-25% de la población juvenil, un colectivo, residente en
periferias urbanas, que tiene un nivel de competencia en catalán
"precario". Algo que, sumado a otros déficits, les deja en
"inferioridad para competir". Este colectivo "ha entrado
mal" en el catalán, pero Vila niega que la obligación de usar el
catalán en la escuela provoque un rechazo. "En Valencia, donde no hay
obligatoriedad, las actitudes son más negativas". Pero la tendencia que
mejor identifica a toda esta generación, además de un uso del catalán
generalizado pero débil, es su tendencia a adaptarse a la lengua del
interlocutor. Por aquí llega otro de los problemas para mantener el uso del
catalán en el futuro: la actitud ante la nueva inmigración. "La clave
es que, como se ha conseguido con el catalán y el castellano, no se formen
comunidades cerradas. Que no consideremos que si vemos una cara de otro color
debemos pasar al castellano".
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