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Guaraní y criterios de Euskal Izendegia

Barcelona, 1 de noviembre de 2005

Guaraní y criterios utilizados en la elaboración de Euskal Izendegia (Diccionario de Nombres de Pila)

Mba'éichapa.

Un tema "menor" pero con enorme importancia simbólica para visualizar una lengua y actitudes lingüísticas. Un tema para el futuro ente normativo de la lengua guaraní. Y para ustedes como adultos y como padres o abuelos.

Los nombres (y apellidos) en guaraní.

Adjunto encontrarán los criterios de la Euskaltzaindia - Academia de la Lengua Vasca, sobre los nombres personales en euskera. A alguien puede resultarle interesante.

Dos consideraciones:

a) Fíjense en el nombre del ente normativo vasco: Euskaltzaindia - Academia de la Lengua Vasca. En guaraní deberían tener algo así, claro, directo, noble contundente y en guaraní. Nada de "Ente responsable del establecimiento de la normativa de la lengua guaraní", etc.

b) El nombre de la futura reina de España, la recién nacida infanta Leonor, fue tema de debate. Es el primer nombre en la historia de los reyes y reinas de España que se escribe igual en castellano, catalán/valenciano, gallego y vasco. ¿Creen que fue por "azar"?.

Poañua.

Joan Moles
paraguai-paraguay@telefonica.net


http://www.euskaltzaindia.com/eoda/dok/Irizpideak.pdf

Criterios utilizados en la elaboración de Euskal Izendegia / Diccionario de Nombres de Pila

Mikel Gorrotxategi Nieto
Secretario de la Comisión de Onomástica y académico correspondiente de Euskaltzaindia / Real Academia de la lengua Vasca.

La presente edición del Euskal Izendegia / Diccionario de nombres de pila es el final del camino recorrido por la Real Academia de la Lengua Vasca - Euskaltzaindia al respecto, principalmente a partir de 1966, año en el que se publicó el Nomenclátor euskérico de nombres de pila aprobado por la Academia de la Lengua Vasca / Euskaltzaindiak onartutako euskal izenlerroa propuesto por Aingeru Irigarai. A ella le siguieron posteriormente las tres ediciones del Nomenclátor onomástico vasco de 1972, 1977 y 1983 respectivamente, preparadas por Jose Maria Satrustegi.

Aquellas ediciones se limitaron casi exclusivamente a la aportación de una lista de nombres. Ello era debido a que, ni la situación de la que se partía, ni los medios de que se disponía permitían a Euskaltzaindia la posibilidad de realizar un trabajo más allá de la confección de listados, que era, por otra parte, la demanda con la que se encontraba la Academia, especialmente cuando por legislación se autorizó la imposición de nombres vascos.

Esa fue la aportación realizada. Sus frutos han sido espectaculares, dado que el panorama de nombres de pila en Euskal Herria ha cambiado sustancialmente a lo largo de pocos años.

Con la presente edición, esta Real Academia ha querido cumplir con un doble objetivo. Por una parte, ha tratado de completar al máximo las listas ofrecidas anteriormente, sacando a la luz muchos nombres ocultos en el rico tesoro de la onomástica vasca. Por otra parte, ha agregado a cada uno de los nombres una escueta información sobre su origen o referencia y significado, juntamente con sus equivalencias en castellano y en francés.

Criterios generales

El principio básico que se ha tenido en cuenta a la hora de confeccionar este nomenclátor ha sido el del equilibrio entre el uso y el respeto a la lengua en los nombres propuestos. Se trata de dos criterios sencillos en apariencia, pero complicados en la práctica, dada la dificultosa historia que nuestra lengua ha tenido para la normalización de sus nombres de pila.

Si nos atuviéramos únicamente al criterio del uso, deberíamos incluir como vascos nombres no vascos, tales como Pedro o Pierres y Santiago, por ser de los que mayor presencia han tenido en nuestra población hasta hace pocos años. Pero es evidente que tales nombres, transmitidos por influencia del francés y del castellano, no deben incluirse como vascos, dado que el euskera dispone de formas propias, como Petri, Peru o Pello y Jakue para dichas denominaciones. Por tanto, el criterio de la frecuencia del uso en la historia de nuestros nombres no puede adoptarse como válido por sí mismo.

Sin embargo, la aplicación de dicho criterio sí resulta un filtro válido a la hora de decidir la inclusión o exclusión de nombres más recientes en el nomenclátor. En base a él, se han incluido nombres relativamente nuevos, de gran aceptación popular, como Edurne, Iñaki y Miren,... y se han excluido otros, como Albontsa u Onintza.

El principio del respeto a la lengua y, en consecuencia, la corrección lingüística presenta, asimismo, cierta dificultad. Creemos que pueden considerarse correctos los siguientes casos: nombres de pila vascos (Andere, Eneko, Otsoa, Zuria,...), topónimos que han derivado en nombres de persona (Ainhoa, Arantzazu, Iratxe, Xabier,...), nombres de origen foráneo, de uso antiguo en algunos casos (Mikel, Petri,...) y más moderno en otros (Alexandra, Frantzisko,...).

Cabe, igualmente, señalar que muchos nombres, que no precisaban acomodación fonética alguna, pasaron sin dificultad a engrosar las listas de nombres vascos (Andres, Eba, Isaias, Katalina, Lukas,...). Finalmente, es preciso indicar que el nomenclátor vasco cuenta con una considerable lista de nombres nuevos, que han tenido gran aceptación social. Unos fueron introducidos en el santoral vasco a partir de finales del siglo XIX (Alazne, Ander, Edurne, Igone, Iñaki, Koldo,...) y otros, referentes a nombres geográficos comunes (Eki, Haizea, Haritz, Ibai, Oihana,...) y a topónimos (Adi, Arga, Bizkargi, Entzia,...), han sido incluidos sobre todo a partir de la década de los sesenta del siglo XX.

Criterios específicos

Por su consideración de nombres vascos, han sido incluidos en este nomenclátor los siguientes casos:

1) Los nombres de origen lingüístico vasco. Se incluyen entre ellos: los hallados en las estelas funerarias de Aquitania entre los siglos I al III (Andere, Ilun, Seniko,...), los documentados en la época medieval (Eneko, Gartzea, Otsanda,...), los hagiónimos (Bladi, Eztebe, Garazi,...) los literarios (Aitor, Aitzol, Eleder,...) y los mitológicos (Intxisu, Mari, Urrika, Urtzi,...).

2) Los nombres religiosos y los contenidos en la Biblia, transcritos bajo la grafía aprobada por Euskaltzaindia (Adame, Emanuel, Joanes, Karlos, Marko, Petri,...), así como sus variantes populares de uso común (Murtuts, Peru,...).

3) Los referentes a santuarios, especialmente marianos (Ainhoa, Arantzazu, Begoña, Estibaliz, Iratxe, Leire,...).

4) Los incluidos en el Nomenclátor de Arana-Eleizalde que han tenido arraigo popular (Ander, Edurne, Gorka, Iñaki, Koldo, Miren,...).

5) Los procedentes del vocabulario común vasco, con clara implantación como nombres de pila (Haizea, Haritz, Ibai, Lorea, Oihana, Ur, Urki,...).

6) Los topónimos, incluidos los referentes a santuarios no marianos, con incuestionable aceptación como nombres de pila (Ainhize, Aralar, Gorbeia, Saioa,...).

7) Los nombres históricos y mitológicos grecolatinos, así como los históricos de otras culturas europeas, también tienen cabida en este nomenclátor, al igual que lo tienen en nomenclátores de otras lenguas europeas. Dichos nombres han sido transcritos bajo la grafía aprobada por Euskaltzaindia (Hektor, Horazio, Klio, Ziro,...).

8) Es preciso advertir que los nombres adoptados son los originarios o, en su caso, las variantes más extendidas. Las formas locales, los diminutivos e hipocorísticos (Axun, Iñixio, Joxe, Kontxi, Nuntxi,...) quedan relegados al uso familiar y coloquial. No obstante, algunas formas hipocorísticas ya lexicalizadas han sido consideradas aptas para nombres de pila (Beñat, Maider, Patxi, Pello, Txomin,...).

Los nombres se han trascrito en la grafía vasca actualmente en vigor, aplicando las correcciones oportunas tanto a las formas obtenidas en la documentación antigua (Eneko, en lugar de Eneco, Enneco o Enneko), como a las que han sido transmitidas en grafía no vasca (Amaia, en lugar de Amaya). Debe tenerse en cuenta, asimismo, que la J- inicial que se pronuncia bajo el sonido de la y castellana, no debe transcribirse como I. Por ello, son correctos Jaione, Jon, Joseba, Josu, Josune, Justi, etc., y no Iaione, Ion, Ioseba, Iosu, Iosune, Iusti, etc.

Distinción de sexos

El euskera dispone, en general, de unos nombres para denominar a los varones (Andres, Lukas, Untzalu,...) y de otros para denominar mujeres (Edurne, Helena, Teresa,...). Existe, sin embargo, una clara tradición por la que el mismo nombre es utilizado para ambos sexos con el solo cambio de la terminación genérica. Los ejemplos son abundantes tanto en el santoral (Bizente/Bizenta, Joanes/Joana, Paulo / Paula, Petri/Petra,...), como fuera de él (Eneko/Oneka, Otsando/Otsanda,...). En tales casos, la tendencia tradicional ha sido aplicar la -a final para caracterizar el nombre femenino, tal como lo advirtió K. Mitxelena en su día.

Teniendo en cuenta que en euskera los nombres comunes no tienen género gramatical, el criterio adoptado para la distinción de sexo en los nombres de pila procedentes del vocabulario común y de los topónimos, ha sido el de la tradición heredada. Por ello, como principio, los nombres neutros terminados en consonante o en las vocales -i, -o, -u, (Haritz, Ibai,...) han sido catalogados como masculinos, y los terminados en las vocales -a, -e como femeninos (Ganeta, Iluntze, Loiola,...). Esta norma cuenta, sin embargo, con dos excepciones. Una, la de los nombres de advocaciones marianas (Aitziber, Irantzu, Izaskun,...) que son femeninos, la otra, la de los que tienen una fuerte implantación, como es el caso de Gartzea, Otsoa, Sendoa,... para denominar varón.

Nombres no recomendados

No hace falta recordar que, de conformidad con lo indicado en la exposición de los criterios específicos, no pueden imponerse los nombres diminutivos e hipocorísticos –los cuales quedan relegados al uso en el ámbito familiar y coloquial–, ni tampoco los de grafía vasca no correcta. Obviamente, tampoco tienen cabida en el presente nomenclátor los nombres considerados no dignos e indecorosos (Aker, Ordots, Ozpin, Zakar,...) que la legislación vigente no permite imponer. Es, por ello, recomendable que los padres obtengan la información previa necesaria antes de imponer el nombre a sus hijos.

www.guaranirenda.com - 2005

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