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Mba'éichapa.
Lean el mensaje de abajo. Es una respuesta –una de muchas– al tema de
la cédula. Para preservar la intimidad de las personas –es una opinión
privada– no se incluye ni el nombre ni el e-mail, pero el e-mail
pertenece al dominio del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones,
es decir es Paraguái Rekuái - Gobierno de Paraguay, es alguien con
acceso a Internet, alguien con formación, alguien que seguramente puede
"influir"...
Si cualquier persona quisiese combatir el guaraní, usaría los mismos
argumentos que usa el remitente, que probablemente no tiene ningún aprecio
sincero por el guaraní. Argumentos que ustedes conocen. (Y hay otros muchos
argumentos que pueden usarse y que deben, también, desactivarse).
¿Qué autoridad académica tenemos para la lengua guaraní? Ninguna.
Ninguna aceptada por todos. O por la mayoría. ¿Y que hacemos para remediar
esto?.
Cierren, lleguen a acuerdos, pacten –ustedes que valen, ustedes que
saben, ustedes que pueden– un ente normativo para la lengua guaraní donde
estén representadas todas las opiniones. Y ahí, a puerta cerrada, que los
académicos y las académicas discutan y se peleen (de forma figurada y
únicamente por razones filológicas) todo lo que quieran. Y que haya un plazo
razonable –corto– de tiempo para tener una gramática normativa, un
diccionario normativo... Y que haya dinero para que el ente normativo pueda
hacer su trabajo.
¿Saben?, en buena parte la no emergencia de las lenguas americanas viables
(guaraní y tal vez quechua, aymará, náhuatl, mapuche, mam, kachiquel...) se
debe a la conflictivización permanente de su normativa. En vez de invertir
tiempo y esfuerzos en la normalización de la lengua, éstos se dedican por
entero a debatir –en batallas cainitas, fratricidas y sucidas– sobre cosas
que en cualquier caso son arbitrarias... porque se acuerde lo que se acuerde,
lo acordado será arbitrario y susceptible de sufrir cambios.
Si alguien diseñase una estrategia para combatir una lengua –para
combatir el guaraní por ejemplo– no hay forma más elegante para hacerlo
que conflictivizar la normativa. “Yo ya quiero a la lengua, a mí ya me
gustaría usarla, soy un defensor de la lengua y bla, bla, bla... pero
pónganse de acuerdo sobre cómo se escribe” diría, y no haría nada, absolutamente
nada, para facilitar un acuerdo. Haría justo lo contrario, pondría palos
en la rueda.
Poañua.
Joan Moles
paraguai-paraguay@telefonica.net
----- Original Message -----
From: @mopc.gov.py
To: Joan Moles
Sent: Monday, October 10, 2005 1:47 PM
Subject: Re: Una Cédula paraguaya... que omite el guaraní
A mi entender, primero deberíamos contar aquí en Paraguay con algo
parecido a lo que es en España la Real Academia de la Lengua Española, que
en pocas palabras es la encargada de crear las nuevas palabras y de su uso
correcto. Aquí, creo yo, que existe solo una persona que de repente se le
ocurre crear una palabra en guaraní, y quién le discute si está bien o no.
El guaraní de ahora lastimosamente está muy lejos de ser el guaraní que
antes hablaban nuestros antepasados, por eso yo no estoy de acuerdo con que en
los colegios exista una materia que ni siquiera los maestros saben hablarla
bien. En síntesis, empecemos creando una academia de la lengua guaraní, y
luego veamos qué tal nos va para poder entonces solicitar que se incluya en
la cédula el guaraní.
Atentamente.
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