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Buenos días a ambos,
Antes de nada, gracias a los dos por vuestro apoyo emocional para la
conferencia. Gracias. Me disculpo por no haber respondido antes pero han sido
dos días muy intensos.
Y lo peor de todo es, para vuestra enorme desilusión, que no lo puedo
resumir todo. Y por eso no lo voy a hacer. Lo que aprendí, mucho, es algo que
va a forma parte de mi pósito vital para afrontar determinados retos.
Por lo que respecta al tema lingüístico:
- Las reivindicaciones lingüísticas (y culturales) son una constate.
- No hay elaborado discurso sobre las lenguas. Está todo por hacer.
- Europeos y americanos se quedan en las palabras... del castellano o del
inglés... y no aprenden lenguas americanas. Están instalados en un
cómodo discurso sobre lo bonito y bello de la diversidad, sin más.
- Es curioso que de casi 30 ponentes, los académicos, ninguno de ellos
hablase de forma práctica de las lenguas.
- Hablando entre café y canapé, quedó claro que gente muy bregada en el
tema es profundamente pesimista sobre el futuro de las lenguas. No han
sabido afrontar el problema a tiempo. Me gustó Jan de Vos (flamenco de
Bélgica, es decir que habla neerlandés, porque dijo claramente –pero
le dedicó un segundo– que debe de combatirse la tendencia
dialectalizante y localista de las lenguas, en su caso mejicanas, que las
debilita y las inhabilita para cualquier cosa).
De forma muy resumida, pedí:
- Transparencia para explicar porqué nos interesamos por América, y en
mi caso por las lenguas y Paraguay. Y explicarlo a los destinatarios de
nuestro interés. Debemos de corregir el "error norteamericano".
La sospecha antiamericana está muy instalada.
- Que se elabore un nuevo discurso para el castellano. El castellano no
debe de ver la promoción de las lenguas americanas como una amenaza. En
algunos estados sería, será si tenemos éxito, la lengua de relación
intergrupal. En otros sería la lengua internacional.
- Que se elabore discurso sobre la cooperación (intervencionista)
internacional al desarrollo lingüístico.
- Que se piense en lo que denominé de forma provisional las "lenguas
mutiladas", lenguas que no tienen la capacidad ni la base
demográfica para asumir la vida moderna e incorporar todo el caudal de
neologismos que necesita una lengua cualquiera... a menos que todos sus
hablantes se dediquen a lo mismo, y no sólo quieran hablar de los temas de
la vida tradicional.
Puse el ejemplo del nivaclé (12.000 hablantes), y lo comparé con el caso
del catalán que tiene más de 2.000 personas, y me quedo muy corto,
dedicadas directamente o indirectamente –pues sumo traductores,
gramáticos, profesores, correctores, publicistas– a crear nuevas
palabras o a adaptarlas de otras lenguas. Es una gran urgencia pensar si
las "lenguas mutiladas" pueden sobrevivir. Saber qué necesitan.
Y finalmente, después de explicar en dos pinceladas el caso paraguayo y
decir que su modelo está en un momento crítico que pasa por dar valor
económico a la lengua que se enseña en las escuelas, dije que el futuro
lingüístico de todas las lenguas americanas pasa por el éxito o el fracaso
del modelo paraguayo.
Esta afirmación dejó atónita a mucha gente: a) Nadie (salvo un
salamantino que habló de las elites políticas, pero que después de
mencionar el país lo separó de su grupo de estudio) habló de Paraguay. Todo
era: Bolivia, Ecuador, México, Perú, Chile, Argentina, Colombia, Brasil...
b) Nadie conoce ni sigue el caso paraguayo.
Me apuesto algo que mucha de esa gente, aunque no lo notemos, va a mirar
con mucho más interés el "laboratorio" paraguayo. Podéis estar
seguros de ello. El moderador de mi mesa terminó con un simpático: "vista
la pasión de Joan, propongo que las próximas jornadas las celebremos en
Paraguay". Fue una "boutade", y así lo digo, pero os aseguro
que el país entró en la agenda de mucha gente.
Y para terminar, me encontré con una paraguaya, navarra de nacimiento [...]. Dijo que ella nunca había pensado que el futuro lingüístico del
continente pasase por Paraguay, pero que la idea le parecía muy potente,
novedosa y significaba, en positivo, un cambio de chip, de perspectiva
muy interesante. Me recriminó, bien hecho, que yo no hable guaraní. Y
me dijo que mi forma de proceder directa, transparente y muy ejecutiva, no
tiene futuro en Paraguay donde todo es más sinuoso, lento, opaco, etc.
[...]
Un abrazo. [...]
Joan Moles
paraguai-paraguay@telefonica.net
Nota. No entregaron material útil. Nada. Una carpeta con
propaganda, una libreta y un bolígrafo :((
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