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Para empezar quisiera realizar algunas puntuaciones con respecto a la
política lingüística. Según las resoluciones del Congreso Mundial sobre
Políticas Lingüísticas realizado en Barcelona en 2002 “La política
lingüística es un proceso continuo que ha de basarse en el consenso y en la
interacción entre las partes involucradas en el proceso”, es decir: entre
el grupo que diseña, el que aplica y la realidad lingüística. Según el
mismo, la política lingüística debe atender, por otra parte, a:
- La transmisión intergeneracional de la lengua (reproducción lingüística)
- La educación (producción lingüística)
- El valor económico añadido de la lengua (uso lingüístico)
Por un lado, sabemos que la condición esencial para que
una política lingüística triunfe es el buen conocimiento de la realidad
lingüística, como ya lo habíamos mencionado, lo cual incluye en primer
lugar, el conocimiento de las lenguas usadas en el territorio. Para ello hace
falta un censo lingüístico que determine en exacto porcentaje el uso y el
conocimiento de las lenguas, ya que las lenguas varían mucho, pues en ellas
inciden factores como el prestigio y la cohesión grupal. Por otro lado, la
lengua es un elemento vigoroso de la identidad social, por lo que se debe
considerar la relación mutua entre discurso identificador y lengua y no sólo
crear las condiciones técnicas para hacerlo, puesto que también habrá que
propagarla. Por lo demás, la política y la planificación lingüísticas
requieren de especialistas. Aunque principalmente, una cuestión central para
que una política lingüística triunfe es la voluntad política de llevarla a
cabo.
Política lingüística en Paraguay a través del tiempo
En el Paraguay, tal como sucedió en otros países, ha sido la
castellanización la política lingüística desde la época colonial,
vehiculizada principalmente a través de la educación, tal como lo muestra la
Crónica del gobernador Rivera en 1796: “Al tiempo de la expulsión de los
Jesuitas se establecen en estos pueblos con arreglo a las leyes, escuelas de
primeras letras con el importante fin de que los naturales aprendiesen la
doctrina cristiana en lengua castellana, a leer y escribir y contar”;[2]
esta política continuó posteriormente durante la independencia y se
extendió prácticamente hasta la actualidad; pero, ¿cuáles son los motivos
que permitieron la supervivencia de la lengua guaraní e incluso su
fortalecimiento? La respuesta puede estar en la historia: a través de ella se
puede percibir que en el Paraguay las circunstancias, nefastas para el pueblo,[3]
no fueron sin embargo tan desfavorables para el idioma nativo cuando éste
entró en competencia con el español, pues los numerosos vástagos que
produjeron las uniones hispano-guaraníes, crecieron con el guaraní de sus
madres indias de modo que sólo más tarde debieron adquirir el castellano de
sus padres españoles.
Se puede decir que en los siglos XVII/XVIII, la
actividad misionera de los jesuitas creó la base fundamental de uso de la
lengua guaraní,[4] convirtiéndose hoy en el cimiento de su
recuperación. Según Lustig (1996:5): “En las reducciones jesuíticas la
evangelización se hizo exclusivamente en guaraní, siguiendo una estrategia
de aislamiento que creaba una barrera lingüística para minimizar las
incursiones de encomenderos y bandeirantes”. Con la Independencia, la lengua
guaraní queda relegada al sector de actividades y áreas de conocimiento
consideradas inferiores y su uso cimenta la diferenciación social. El
progreso no llega más que al español. Así añade Lustig: “Si es verdad
que hasta el final del siglo pasado el Paraguay no dejaba de ser un país casi
monolingüe en guaraní, esto se debe en gran parte al hecho de que ni el “progreso”
ni la escolarización llegaron más allá de la capital” (ibíd.).
En la última década la transformación política que
atravesó el Paraguay se acompañó de una búsqueda de transformación
cultural. Bajo el régimen dictatorial del general Stroessner (1954-1989), el
sistema educativo paraguayo estaba orientado por estrategias que reforzaban la
idea de nacionalidad en términos de unidad e identidad cultural común,[5]
es decir, el uso del español como lengua de enseñanza, de prestigio social,
económico, etc. y el guaraní como lengua de reivindicación cultural. En
1967, se promulga una nueva Constitución Nacional que declara al guaraní
como lengua nacional, y en 1973 se introduce al modelo de Innovaciones
Educacionales que contiene en su plan educativo la enseñanza[6]
del guaraní en los tres años de la Etapa Básica del Nivel Secundario.[7]
Desde el golpe de estado que derrocó al general Stroessner en 1989 hasta 1992
no se desarrollaron estrategias educacionales específicas; en cambio durante
dicho proceso de transición al régimen democrático se visualiza la
creación de una nueva identidad cultural basada en la “igualdad de
diferencias”. El concepto de homogeneidad, implementado por el régimen
anterior, fue reemplazado por el concepto de pluralidad lingüística y
étnica.[8]
La nueva Constitución que el estado paraguayo promulgó
en 1992 va más allá de la anterior,[9] que sólo constataba el
hecho de que el guaraní era lengua nacional, ya que manifiesta la oficialidad
de la lengua guaraní.
Como puede observarse, a partir de 1992 se toman
importantes decisiones en el marco lingüístico y educativo, se está creando
una infraestructura educacional que se funda en una política lingüística
mundial basada en el plurilingüismo[10] y que cumpla con los
requisitos de la ley. El estudio de la lengua guaraní es parte obligatoria en
la educación escolar básica, en la formación de futuros maestros y en
carreras humanistas universitarias. La oferta de materiales didácticos en
ambas lenguas aumenta. Es también importante mencionar la presencia de los
medios de comunicación.
Está visto que la situación paraguaya es muy diferente
de la que se da en otras regiones de América donde en mayor o menor grado
también se ha mantenido el uso de lenguas autóctonas, pero cuyas políticas
lingüísticas están ligadas más bien a la educación indígena y no a favor
de todos los pobladores de un país.
Política lingüística y educativa: Reforma educativa de 1992
Los pobladores del Paraguay utilizan, preferentemente dos códigos
lingüísticos en su comunicación diaria, así lo denota el Censo Nacional de
Población y Viviendas del año 1992: el 50 % de la población paraguaya
utiliza los dos idiomas oficiales, Castellano-Guaraní, el 37 % es monolingüe
guaraní, el 7 % monolingüe castellano, y el 6 % restante se distribuye entre
lenguas indígenas no guaraní[11] y las extranjeras; actualmente,
los datos parciales del Censo de 2002 lo corrobora: “Una de cada 10 personas
de 5 años y más de edad hablan el guaraní en la casa la mayor parte del
tiempo. Dos de cada diez hablan guaraní y castellano la mayor parte del
tiempo en la casa. En el área rural los que hablan guaraní son siete de cada
diez, mientras que siete de cada cien sólo hablan castellano“.
Ante la situación sociolingüística vista a partir de
los datos de 1992, y con sólidos fundamentos pedagógicos y
psicolingüísticos, la Constitución Nacional de 1992 establece:
«El Paraguay es un país pluricultural y bilingüe. Son idiomas
oficiales el castellano y el guaraní. La ley establecerá las modalidades
de utilización de uno y otro. Las lenguas indígenas, así como las de las
otras minorías forman parte del patrimonio cultural de la Nación.»
Artículo 140 (Parte II: Del ordenamiento político de la República,
Título I Capítulo I).
«La enseñanza en los comienzos del proceso escolar se realizará en la
lengua materna del educando. Se instruirá, asimismo, en el conocimiento y
en el empleo de ambos idiomas oficiales de la República. En el caso de las
minorías étnicas cuya lengua no sea el guaraní, se podrá elegir uno de
los idiomas oficiales.» Artículo 77 (Parte I De las declaraciones
fundamentales, de los derechos, de los deberes y de las garantías, Título
II, Capítulo VII).
El 26 de mayo de 1998 se promulga la Ley N° 1.264,
General de Educación, atendiendo a lo establecido por la C.N. y a dos
imperativos impostergables: La necesidad de llenar un vacío en la materia y
la urgencia por que la educación se convierta en una política de Estado y
deje de estar supeditada a los cambios de gobierno.[12] Así, por
citar, entre los fines del Sistema Educativo Nacional (Artículo 9°, inciso
a, b, d) la ley establece:
a) el pleno desarrollo de la personalidad del educado en todas sus
dimensiones, con el crecimiento armónico del desarrollo físico, la
maduración afectiva, la integración social libre y activa;[13]
b) la formación en el dominio de las dos lenguas oficiales;
d) el conocimiento, la preservación y el fomento de la herencia
cultural, lingüística y espiritual de la comunidad nacional;
Y, en su Artículo 31:
“La enseñanza se realizará en la lengua oficial materna del
educando desde los comienzos del proceso escolar”.
Desde 1994 se implementa progresivamente la Reforma
Educativa con el Modelo de Educación Bilingüe, denominado “de
mantenimiento”,[14] que implica la utilización de la lengua
materna en todo el proceso educativo con la incorporación gradual y
sistemática de la segunda lengua.
La educación bilingüe actual se considera como un
proceso planificado de enseñanza en dos lenguas, lo que significa que la
educación bilingüe no se limita a la enseñanza de las dos lenguas oficiales
sino que implica la utilización de ambas lenguas como vehículos para la
enseñanza de otras áreas de conocimientos. La lengua materna es entendida
como aquella en la que el niño tiene mayor competencia oral al ingresar a la
escuela. MEC (2000).
En los dos primeros ciclos de la Educación Escolar
Básica, la enseñanza bilingüe se realiza en dos modalidades:[15]
Modalidad Castellano Hablante (MCH), Modalidad Guaraní Hablante (MGH).
Actualmente existen 235 escuelas con MGH, de las 5671 escuelas existentes.[16]
Actualmente la implementación se encuentra en la
educación media y aunque ha sufrido varios traspiés,[17] ha
logrado importantes cambios, sobre todo en cuanto a las lenguas y el rescate
de la identidad paraguaya.
Veamos algunas opiniones de los paraguayos acerca de la
educación y la implementación de la Reforma Educativa (ejemplos sacados de
los materiales para el Atlas Lingüístico Guaraní-Románico. Sociología,
pp. 31-38) En ellos se ve inequívocamente reflejada la opinión del pueblo al
respecto:
Lodo idioma toñembo'e porã, guarani ha kastelláno. (Cb GII
Rubén - Ka’asapa)
(Que se enseñen bien los dos idiomas, el guaraní y el castellano).
Oĩ upe guarani oñembo'éa maestrakuéra delihénsia. (Cb GII
Wenceslao - Ka’asapa)
(Está ese guaraní que se enseña, que es cosa de las maestras).
Entéro hendápe, eskuélape ha opáipi, taha'e jopárape ha joparava'erã.
(Ca GII Fidel - Pilar)
(Que en todas partes, en la escuela y en todos los lugares, el discurso sea
en yopará y debe ser en yopará).
Ko’ápe oñe'ẽ meskládo, ofalta peteĩ ombo’eva’erã a todas
las personas, oñeunifika haĝua la guarani, oñeñe'ẽ porã
haĝua. (Ca GI Derlis - Buena Vista)
(Aquí se habla mezclado, falta alguien que les enseñe a todas las personas
para que se unifique el guaraní, para que se hable bien).
Che chegusta aipota oñembo'e la guaraniete la koléhiope. (Cb GII
Felipa - Ka'asapa)
(A mí me gusta, quiero que se enseñe el guaraní puro en los colegios).
Como puede verse, existe un consenso sobre el valor del
guaraní y la importancia de utilizarlo en la escuela, mas la aplicación del
programa de educación bilingüe no está libre de controversias y oposiciones
de diversos tipos: el tipo de guaraní que deba utilizarse en las escuelas,[18]
la actitud y la formación técnico-pedagógica de los docentes[19]
sobre todo de las escuelas MGH, la actitud de muchos padres ante la
implementación del programa[20] y por último la
carencia de herramientas teóricas y metodológicas para una enseñanza
intercultural bilingüe, sin hablar del presupuesto de la nación para atender
las necesidades más urgentes de cada temporada o curso escolar.[21]
Sabemos que cualquier tipo de política lingüística
implica tener que hacer una elección entre diversas opciones, algunas de las
cuales puede no satisfacer a una parte de la población. Sin embargo no se
deben dejar de lado durante tanto tiempo aspectos sin resolver, como los
mencionados, tan relevantes para una buena planificación lingüística,
entendida ésta como práctica reflexionada.[22]
Política lingüística y medios de comunicación
Como ciertamente lo decía López (1998: 1): “Cada vez resulta más
difícil articular una política educativa que no tenga en cuenta la
incidencia de los medios de comunicación en los procesos de aprendizaje, o la
utilización de las tecnologías multimedia como instrumentos pedagógicos
básicos”.
Sabemos que no es suficiente crear leyes y reformar el sistema escolar para
establecer la oficialidad de una lengua: los medios de comunicación también
cumplen un papel importante en la difusión y en el afianzamiento de las
lenguas. En el caso paraguayo no podemos decir que no existen intentos, pero
no son suficientes. Mencionaré algunos de ellos:
Televisión: actualmente, a través de las emisoras
estatal Canal 9 y las privadas Canal 13 y Telefuturo, se
emiten noticieros en guaraní con una duración de media hora aproximadamente,
y algunos que otros programas matutinos, más bien en yopará.[23]
Radioemisoras: las radios del interior emiten programas
moderados gran parte en guaraní, donde la música paraguaya ocupa un lugar
privilegiado.[24] Debo mencionar que cuanto mayor es la distancia
de Asunción, es más frecuente el uso del guaraní tanto para la publicidad
como para los programas culturales y de información, no así en la mayoría
de las radioemisoras capitalinas donde el español prevalece.
Prensa escrita: El diario ABC Color empezó a
publicar, en el suplemento dominical, un innovador rincón guaraní bajo el
título Jaikuaamive haĝua (“Para que aprendamos un poco”) con
objetivos pedagógicos. Actualmente tiene también una sección de noticias, Marandu,
con el resumen en guaraní de los acontecimientos del día (a nivel digital es
el único periódico con una sección en guaraní).[25] También el
semanario Sendero como el Diario Última Hora y el diario Hoy
dedican un espacio a la lengua guaraní. Entre las revistas merece destacarse
la revista Ñemitỹ), editada por el Instituto de Lingüística Guaraní
del Paraguay y abierta tanto a contribuciones literarias como a artículos
programáticos sobre política lingüística y enseñanza de la lengua.
Las publicaciones literarias actualmente disponibles en
forma de libro reflejan la rica tradición oral del guaraní paraguayo, desde
los ñe'enga (refranes), los káso (cuentos cortos), las
leyendas, las canciones, el teatro popular hasta las modernas creaciones
individuales.
No puedo dejar de mencionar a la Iglesia Católica en el
Paraguay que con la prédica en guaraní y su fecunda actividad editorial,
contribuye al fomento de la lengua vernácula.
A modo de conclusión
El Paraguay se engendró, creció y sigue evolucionando con y a partir de
dos lenguas, que forman parte de su identidad.
No se puede hablar de Paraguay sin tener en cuenta su
realidad lingüística: dos lenguas oficiales, dos culturas en una sola.
A pesar de que el español sigue siendo la lengua de
mayor prestigio en ciertos ámbitos de la sociedad paraguaya y sigue teniendo
el monopolio lingüístico en los órganos centrales (medios de comunicación,
política y administración), se puede hablar de una situación de contacto
intenso entre el castellano y el guaraní, no sólo por la prolongada
convivencia de las dos lenguas, sino también por la aceptación general de
las mismas por los hablantes.
Una política lingüística eficiente, coherente y
vigorosa por parte del Estado que aborde responsablemente la problemática, no
se constata. Existen esfuerzos, pero la práctica está aún por verse. Hace
falta diálogo, flexibilidad y capacidad de interacción para llevar a cabo
una planificación lingüística acorde con los ideales establecidos en la
Constitución Nacional y la Ley General de Educación. Por ejemplo, el tipo de
guaraní que deba utilizarse en las instituciones de enseñanza es un dilema
que debe resolverse urgentemente en un foro de discusión.
Una política lingüística diseñada al margen de las
nuevas condiciones y características de los sistemas comunicativos está
condenada al fracaso, igual que si ignorase el sistema educativo o la
administración pública.
Abogo porque todos, gobernantes, educadores, padres de
familia, estudiantes, comunicadores, lingüistas, sociolingüistas, implicados
en el tema, tomemos la decisión de convertir las palabras en realidad, de
tomar las riendas de la situación con seriedad y voluntad.
Anexo1
Estructura propuesta por las Innovaciones Educacionales, 1973
Ens. Pre-
Primaria |
Enseñanza Primaria |
E. B.
Nivel Medio |
Bach.
Técnico |
Universidad |
| |
|
Etapa Básica |
Prof. y Agrop. |
1 |
2 |
3 |
... |
| 1 |
2 |
3 |
|
| Industrial |
| 1 |
2 |
3 |
| Comercial |
| 1 |
3 |
3 |
| Hum. Cient. |
| 1 |
2 |
3 |
| 1 |
2 |
3 |
|
| 1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
|
| |
|
|
| P. Prim. |
Educación Primaria |
Educación Secundaria |
Educ. Superior |
| 5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
10 |
11 |
12 |
13 |
14 |
15 |
16 |
17 |
18 |
19 |
20 |
... |
... |
| Edad |
Anexo2
Diseño de Educación Bilingüe de mantenimiento, Reforma Educativa 1992
[Nota de Guarani Renda: En esta parte del artículo se incluye un
gráfico con insuficiente claridad para que podamos reproducirlo.]
Notas
[1] Agradezco al Prof. Dr. Julio Calvo las orientaciones
brindadas para la elaboración de este trabajo.
[2] Massare (1975 citado en Meliá, 1999).
[3] Durante las guerras (“Contra la triple alianza”, “…del
Chaco”, …) el guaraní se convirtió en lengua de combate, de sobrevivencia.
[4] Hay que destacar que el guaraní paraguayo no se formó a partir
del guaraní misionero. La lengua actual, cuyo rasgo característico es la
profunda impregnación por el adstrato español, tiene sus raíces en el siglo
XIX. Su consolidación está ligada al surgimiento del campesinado mestizo
que, aunque culturalmente se hispaniza, no abandona la lengua propia; vive de
espaldas al incipiente Estado paraguayo que a partir del primer momento ha
optado por el castellano como lengua oficial. Lustig (1996): 5.
[5] Siebzebner (1999: 1).
[6] Ver anexo 1.
[7] Dos horas pedagógicas por semana.
[8] Siebzebner (1999:1).
[9] Constitución Nacional de 1967.
[10] Conferencia General de la UNESCO (1999, noviembre).
[11] Existen en total cinco familias lingüísticas:
Tupí-Guaraní, Lengua-Maskoy, Mataco-Mataguayo, Zamuco, Guaicurú.
[12] Sarubbi Zaldívar, Vicente, Una ley necesaria y oportuna, en MEC (1998: 5).
[13] Las razones más citadas en el Seminario Internacional LINGUAPAX
sobre Políticas Lingüísticas, celebrado en Leioa (País Vasco) en 1996, por
las cuales no se transmiten las lenguas son: la emigración (sobre todo a las
grandes ciudades), las actitudes negativas respecto de la lengua, la falta de
prestigio de la lengua, la preferencia de los jóvenes por otra lengua, la
presión del gobierno, los matrimonios mixtos, la presión de la cultura
dominante, el asegurar la supervivencia, el evitar la discriminación y la
presión escolar. Unesco Etxea (1997). En el caso Paraguay, es todavía
relevante, a pesar de los años de implementación de la Reforma educativa,
según las regiones, la actitud de los hablantes con respecto a la lengua, lo
cual conlleva no sólo la discriminación sino también a la preferencia del
castellano en ciertos sectores de la sociedad. La política educativa
paraguaya pretendió y pretende con estos apartados erradicar o por lo menos
minimizar a través de la escuela las circunstancias tan negativas para el
desarrollo de las lenguas nacionales, sin embargo, el camino es aún largo
como lo diré más adelante.
[14] Ver anexo 2.
[15] El Programa de Educación Bilingüe es similar para ambas
modalidades, siendo diferente la lengua en que se empezará a impartir la
enseñanza. A partir del primer grado se empieza con el 85% de L1(castellano o
guaraní según el caso) y el 15 % de L2. En ell tercer ciclo se utiliza el
50% de L1 el 50% de L2. MEC (2000).
[16] MEC (2000: 76).
[17] Algunos comentarios al respecto se pueden leer en:
- Rivarola, Domingo (15/04/2000), La difícil misión de volver a mirar hacia
adelante:¿Un cambio de estrategia de la Reforma Educativa? Correo Semanal
Última Hora, Asunción – Paraguay.
- ... (04/03/2000), Algo en que insistir
en el proceso de reforma educativa, Correo Semanal Última Hora, Asunción –
Paraguay.
- Elías (2001: 9).
[18] Existe una antigua discusión entre lingüistas,
sociolingüistas, académicos, etc. sobre la variedad del guaraní que debe
ser usado en las escuelas, es decir el guaraní cotidiano o más bien yopará,
o el guaraní tradicional. Este primer e importante dilema aún sigue en pugna.
[19] “No hay mucha claridad sobre la importancia de la enseñanza en
L1 para potenciar el desarrollo cognitivo y socioafectivo del alumno/a. Los
docentes limitan la educación bilingüe a la enseñanza de los dos idiomas”
Elías (2001: 8).
[20] Muchos padres no quieren enviar a sus hijos a una escuela de MGH
porque piensan que sus hijos bajan de nivel social al entrar a una escuela de
L1 guaraní”. Martina (Profesora de una escuela MGH.Entrevista personal)
[21] Desde que se inició la Reforma solo tenemos el programa,
después tenemos que ingeniarnos. Los niños recibieron al principio libros,
pero muchos ya están sin algunas páginas”. Martina (idem).
“Miles de niños y jóvenes fuera del sistema, más docentes sin salario, la
necesidad de una ampliación presupuestaria y la amenaza de constantes
movilizaciones, son los problemas que enfrentará el Ministerio de Educación
y Cultura (MEC) este año, por la falta de rubros para atender el crecimiento
natural de la matrícula”. Domínguez (2003, 28 de enero).
[22] Zimmermann (1999:14).
[23] “Los informantes revelan que el menor consumo de los programas
en guaraní de la televisión no se debe a una falta de interés sino a la
oferta insuficiente que se reduce prácticamente a un sólo programa” (Kay’uhápe/La
hora del mate. Canal 9). Thun (et al.)(2002: 297).
[24] “La asistencia a la televisión es menor que la audición de
los programas radiales en guaraní”. Thun (et al.)(2002: 296).
[25] En la red digital (Internet) no existen páginas completas en
guaraní, (excepto una para la venta de textos en guaraní y acerca del
guaraní); son los lingüistas, sociolingüistas, ... extranjeros los más
interesados en promocionar la lengua guaraní por este medio moderno de
comunicación.
Bibliografía
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en la Educación Escolar Básica, Material para capacitación y formación de
docentes, FALEVI, Asunción-Paraguay.
2. Conferencia General de la UNESCO (1999, noviembre), Resolución de la
Comisión II.
3. Congreso Mundial sobre políticas lingüísticas (16-20 de abril del 2002),
Conclusiones del taller 3 en: http://www.linguapax.org/congres/Conclusions/con3_esp.html.
4. Domínguez, Teresa (2003, 28 de enero), Educación pedirá una ampliación,
Diario Última Hora, Sección País, Paraguay.
5. Elías, Rodolfo (2001), Fundamentos de la educación bilingüe y sus
implicancias en la práctica docente, Revista electrónica Umbral N° 7,
Chile.
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ante los retos de la globalización, Portal de Comunicaciones 1/12, Barcelona.
7. Lustig, Wolf (1996), Mba‘éichapa oiko la guarani, en: Papia, 4:2, S.
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8. Meliá, Bartomeu (1999, 3 de julio), Política lingüística en la época
colonial: Nuevos intentos de castellanización, Correo Semanal Última Hora,
Paraguay.
9. MEC (1998), Ley General de Educación, República del Paraguay.
10. MEC (2000), Educación para todos, Evaluación en el año 2000, Informe de
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11. República del Paraguay (1967), Constitución Nacional del Paraguay en:
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12. República del Paraguay (1992), Constitución Nacional del Paraguay en:
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13. Ramiro Herrera (ed.) (1996), Las raíces de la Educación Paraguaya,
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14. Rivarola, Domingo (2000), La difícil misión de volver a mirar hacia
adelante: ¿Un cambio de estrategia de la Reforma Educativa?, Correo Semanal
Última Hora, Asunción – Paraguay.
15. Rivarola, Domingo (2000), Algo en que insistir en el proceso de reforma
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16. Sarubbi Zaldívar (1998), Vicente, Una ley necesaria y oportuna, en MEC .
17. Siebzehner, Batia (1999), De la hemonía política a la pluralidad
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18. Thun, H. (et al.)(2002), Atlas Lingüístico Guaraní-Románico,
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19. UNESCO Etxea (1997), Informe sobre las lenguas del mundo, en:
http://www.unescoeh.org/unescoeh/informelenguasdelmundo/Informe_lenguas.html
20. Zimmermann, Klaus (1999), Política del lenguaje y planificación para los
pueblos amerindios, Ensayos de ecología lingüística, Iberoamericana,
Madrid.
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